Quantum AI: la nueva revolución de la IA que transformará el ecosistema startup y la economía global

17/06/2026

Si hay ahora mismo una tecnología que esté marcando la agenda económica y social del planeta esa es la inteligencia artificial (IA). Eso no le sorprenderá a nadie en estos momentos. Pero hay un campo emergente en la tecnología, la llamada computación cuántica, que se basa en la física cuántica y que es capaz de solucionar problemas y realizar cálculos mucho más rápido que la informática clásica. Esto sí llamará la atención porque la convergencia entre ambas tecnologías, conocida como Quantum AI, se perfila como una de las grandes revoluciones de las próximas décadas.

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Si hay ahora mismo una tecnología que esté marcando la agenda económica y social del planeta esa es la inteligencia artificial (IA). Eso no le sorprenderá a nadie en estos momentos. Pero hay un campo emergente en la tecnología, la llamada computación cuántica, que se basa en la física cuántica y que es capaz de solucionar problemas y realizar cálculos mucho más rápido que la informática clásica. Esto sí llamará la atención porque la convergencia entre ambas tecnologías, conocida como Quantum AI, se perfila como una de las grandes revoluciones de las próximas décadas. 

Y ya se están dejando las primeras migas de pan para alcanzar esa revolución.

Ambas tecnologías se encuentran todavía en una fase distinta de madurez. A pesar de ello, los expertos creen que su combinación puede generar una nueva ola de innovación que tendrá un impacto comparable, incluso, al que tuvo internet. Ahora lo estamos viendo con la inteligencia artificial generativa, con las plataformas como ChatGPT o Claude en primera línea. Pero esto representa un paso más. 

“La IA puede ayudar a construir mejores ordenadores cuánticos y la computación cuántica puede abrir nuevas formas de procesar información para la IA”

La razón de este creciente interés se encuentra en la capacidad de combinar el potencial de ambas plataformas. “La IA es especialmente buena encontrando patrones en grandes volúmenes de datos: aprende correlaciones, clasifica, predice, recomienda y ayuda a explorar espacios enormes de posibilidades. La computación cuántica, en cambio, no viene a sustituir a los ordenadores actuales ni a entrenar todos los modelos de IA más rápido mágicamente. Su ámbito está en otro tipo de problemas: aquellos donde la naturaleza del problema es cuántica, combinatoria o extremadamente compleja de simular con métodos clásicos. Por ejemplo, moléculas, materiales, reacciones químicas, optimización avanzada o ciertos modelos físicos”, nos cuenta José María San José, AI Scientist for Data&AI en Grupo Santander. 

Uno de los aspectos más relevantes de Quantum AI es que, en realidad, no plantea una simple sustitución de las tecnologías actuales, sino una integración “inteligente” entre computación clásica, IA, supercomputación y sistemas cuánticos. Esta arquitectura híbrida permitirá aprovechar las fortalezas de cada tecnología para resolver problemas complejos de manera más eficiente.

¿Qué aporta la IA al desarrollo de la computación cuántica?

La IA puede aportar mucho porque los ordenadores cuánticos son sistemas extremadamente sensibles y complejos. No basta con tener qúbits, la unidad mínima de información en la computación cuántica: hay que controlarlos, conectarlos, calibrarlos, corregir errores y diseñar circuitos que hagan “algo útil antes de que el ruido arruine el resultado”, apunta este experto de Grupo Santander. 

Veamos algunas aplicaciones para entenderlo:

  • Diseño de circuitos cuánticos: por ejemplo, un algoritmo cuántico no se ejecuta directamente, sino que hay que traducirlo a una secuencia de operaciones o “puertas cuánticas”. “Diseñar esas secuencias de forma eficiente es un problema muy difícil. La IA puede buscar automáticamente circuitos más cortos, más robustos y mejor adaptados al hardware disponible”, dice José María San José.

  • Reducción y corrección de errores: uno de los mayores retos de la computación cuántica es que los qúbits son frágiles. Pequeñas perturbaciones pueden introducir errores. “La IA puede, ya lo está haciendo a nivel de investigación, ayudar a interpretar señales de error, detectar patrones de ruido y mejorar los métodos de corrección o mitigación”, añade.

  • Calibración y mayor control del hardware: un ordenador cuántico necesita ajustes constantes (pulsos, frecuencias, tiempos de operación, conectividad, ruido, temperatura, estabilidad). Y, ahí, la IA puede actuar como un sistema de control inteligente que aprende cómo mantener el dispositivo en mejores condiciones.
  • Selección de problemas útiles: “No todos los problemas son buenos candidatos para computación cuántica”, subraya este experto, ya que la IA puede ayudar a identificar qué partes de un problema conviene resolver con métodos clásicos, cuáles con métodos cuánticos y cómo combinarlos en flujos híbridos.

 

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Química, movilidad, finanzas... entre los sectores en beneficiarse del Quantum AI

Los primeros sectores en beneficiarse serán aquellos donde se juntan tres condiciones: problemas muy complejos, mucho valor económico si se resuelven mejor y casos de uso donde la computación cuántica encaja de forma natural. “El sector más claro es el de materiales y química porque las moléculas y los materiales funcionan según reglas cuánticas”, asegura José María San José. 

También destacan en el uso de Quantum IA sectores como el farmacéutico o la biotecnología, ya que “diseñar nuevos medicamentos implica entender interacciones moleculares muy complejas”, manifiesta este experto. Pero, a su vez, también empresas de energía y sostenibilidad con el desarrollo de nuevos materiales para baterías, catalizadores más eficientes o tecnologías de captura de CO2. La movilidad, la automoción y el aeroespacial serán otros sectores que se beneficiarán de esta innovación al lograr, entre otras cosas, motores más eficientes, materiales más ligeros y mejores combustibles. También las finanzas y la logística tendrán una gran oportunidad en este campo.

Será, pues, un ámbito donde prestarle mucha atención por las posibles implicaciones en la economía. De hecho, un estudio de Boston Consulting Group estima que la computación cuántica podría crear hasta 850.000 millones de dólares de valor económico para 2040, aunque todo dependerá del desarrollo de los avances en hardware.

Bajo este contexto, las startups tendrán una oportunidad única para posicionarse en sectores estratégicos donde la capacidad de innovar rápidamente será decisiva. Las empresas que comprendan el potencial de Quantum AI podrán liderar industrias enteras durante los próximos años. 

Y todas las que estén desarrollando o participando en soluciones tienen una oportunidad para mostrar sus propuestas en el Santander X Global Challenge The Quantum IA Leap, un desafío global para startups y scaleups que están liderando la transformación de sectores clave mediante computación cuántica e inteligencia artificial. IBM y Bluzec son los partners de este evento. Con el respaldo de líderes mundiales en hardware, software y adopción empresarial, esta iniciativa busca acelerar una nueva ola de innovación capaz de redefinir sectores como las finanzas, la energía, los nuevos materiales, la salud y la ciberseguridad.